EL ENGAÑO QUE SE EXTIENDE

 

Hemos escrito este libro con desgana, pero sabiendo que tenía que ser escrito. No tenemos deseo de provocar controversias ni división; nuestro único propósito es el de denunciar una seducción que está adquiriendo empuje y que no hace acepción de personas. Todos nosotros estamos siendo afectados por ella, desde el cristiano medio hasta los líderes maduros y respetados. Es nuestro deseo el de rescatar más que el de condenar.

La mayor parte de cristianos están de acuerdo ahora que había algo tremendamente malo con Jim Jones*; sin embargo, casi nadie lo reconoció hasta el suicidio masivo en Jonestown. Incluso los que sentían sospechas estaban poco dispuestos a examinar la cuestión lo suficiente para llegar a una certidumbre. Sabemos ahora que aquella actitud fue un desafortunado error. Se precisó de la muerte de casi mil bien intencionadas personas para despertar las conciencias a los peligros de las sectas y de los líderes de las sectas. Hay ahora un acuerdo general acerca de que las “sectas” son peligrosas, aunque las definiciones siguen difiriendo.

Estamos en peligro de hacer de las “sectas” la media del mal y de cegarnos a cualquier cosa que no concuerde con la particular definición de “sectas”. La iglesia tiene que darse cuenta de que las sectas forman sólo una parte de un engaño mucho más grande y seductor conocido como el movimiento de la Nueva Era. Se trata de una ancha coalición de grupos en contacto que trabajan en pos de la unidad mundial en base de experiencias y creencias religiosas que hunden sus raíces en el misticismo oriental. Sin embargo, muchos líderes cristianos han expresado la misma desgana acerca de tomar una postura “excesivamente negativa” frente al movimiento de la Nueva Era que adoptaran en el pasado con respecto a las sectas.

En las páginas que siguen, siempre que empleemos el término “Nueva Era”, nos referiremos al “gran engaño” que la Biblia advierte que caerá sobre el mundo en los “últimos días” y que llevará a que la humanidad adore al Anticristo. También se nos advierte en las Escrituras acerca de que muchos que profesan ser cristianos sucumbirán a este engaño y que habrá una gran apostasía antes del regreso de Jesucristo. El engaño caerá sobre la iglesia profesante así como sobre la sociedad secular. Así, no debería sorprendernos descubrir una creciente controversia dentro de la iglesia con respecto al movimiento de la Nueva Era.

Esta controversia ya ha comenzado, y la razón de ello es bien evidente. Los cristianos se sienten bien cómodos al tratar de sectas fuera de la iglesia tradicional, como los Mormones, Testigos de Jehová, Ciencia Cristiana o Hare Krishnas. Sin embargo, el movimiento de la Nueva Era envuelve cosas que están firmemente instaladas dentro de la iglesia, como psicoterapia, visualización, meditación, bio-retroalimentación, confesión positiva, pensamiento positivo o posibilista, hipnosis, medicina holista, y toda una gama de técnicas de automejora y de motivación para el éxito. Criticar cualquiera de estas metodologías supuestamente “científicas” es ofender a un gran número de cristianos, incluyendo a muchos líderes eclesiales que practican y promueven estas técnicas con sinceridad.

Es una tragedia de nuestros tiempos que el cristiano medio es o muy fácilmente persuadido o imposible de persuadir. Son demasiados pocos los que parecen dispuestos a tomarse el tiempo para reflexionar acerca de estas cuestiones y examinar las Escrituras por sí mismos. Los que quieran escapar al creciente engaño tienen que volver a la Biblia y conocer qué es lo que creen y por qué, en lugar de sucumbir a la tentación de aceptar fáciles respuestas dadas por “expertos”. Durante la profetizada apostasía, incluso líderes de la iglesia serán engañados (Mateo 7:22, 23), y los que siguen sus enseñanzas sufrirán la misma tragedia. Tenemos que asegurarnos de que estamos siguiendo al Señor, y no a los hombres. Jesús dijo:

Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen… Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños…

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano (Juan 10:14, 5, 27, 28).

A fin de evitar la seducción que está en el centro de la apostasía, tenemos que poder distinguir la voz de Cristo a través de Su Palabra de la confusa mezcla de verdad y error que se proclama en Su nombre. Para ayudar a establecer esta distinción, hemos efectuado una extensa investigación de las populares enseñanzas de la actualidad. Algunos lectores encontrarán difícil aceptar esta evidencia, debido a que puede implicar a algunos eminentes líderes cristianos. Sin embargo, la evidencia hablará por sí misma.

En las páginas que siguen citamos de los libros y sermones, así como de intervenciones en radio, televisión y seminarios, de un número de influyentes líderes cristianos, hombres y mujeres, del pasado y del presente. Muchos de ellos son sinceros y dedicados siervos del Señor, cuyas vidas y ministerios influencian a millones. No podemos insistir demasiado en el hecho de que consideramos incluso a los líderes mencionados en las páginas que siguen como parte de las víctimas, que todos somos en mayor o menor grado.

Se tiene que comprender claramente que no estamos emitiendo una condena incondicional contra nadie, ni estamos cuestionando ningún motivo. Sólo Dios puede juzgar los corazones de los hombres, y esto debemos dejárselo a Él. Pero sí es la responsabilidad de cada cristiano juzgar las enseñanzas y los frutos, y aceptar y seguir sólo aquello que está claramente acorde con la Palabra de Dios. Esto es tan cierto de este libro como de cualquier otro.

También se debería tener bien presente que los aquí nombrados no son siempre los más responsables, ni tampoco los únicos ejemplos que se pueden dar. Incluso los nombrados lo son sólo para poder dar documentación y mostrar la difusión de la seducción. Quisiéramos advertir a los lectores a que no juzguen a individuos específicos, sino más bien las enseñanzas y prácticas que se indican.

Este no es un tratado de bizantinismos teológicos, sino un manual para la supervivencia espiritual. Es nuestra profunda convicción, basada en años de investigación y cúmulos de evidencia, que el mundo secular está en las últimas etapas para sucumbir a aquel mismo engaño que Jesús y los apóstoles predijeron que precedería de inmediato a la Segunda Venida de Cristo. Estamos gravemente preocupados de que millones de cristianos estén cayendo víctimas de este mismo engaño.

 

* Jones había conducido a un grupo de más de mil de sus seguidores a un remoto sitio en la selva de la Guayana, limítrofe con Venezuela, para establecer y practicar allí un socialismo religioso, bajo reglamentos rígidos. En octubre, 1979, tuvo lugar el macabro suceso del suicidio en masa de casi mil personas (nota del editor).

 

Capítulo 1: Éxito y hechicería

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